Un Community Manager sabe exactamente quién es su compañía y debe aprovechar las oportunidades en persona para correr la voz. Asisten a los Meetups, planifican eventos comunitarios, toman encuentros de café con aquellos que conocen y aman la marca (así como aquellos que nunca han oído hablar de ella), y aprovechan las oportunidades de hablar siempre que sea posible.